Cómo osas exigir algo que no es tuyo.
Demandar mayor je ne se quois!
Y llamarlo *algo*, más aún.
Y pierdes la noción del tiempo,
y aún osas, pero esta vez osas,
vagamente, refugio en baladíes apenas conocidos,
incontrastablemente ignotos.
Nuestras argucias, llenas de luz,
perdidas en piedras preciosas y demás alegorías,
perdieron sentido (y redundan conmigo)
luego de mi cúmulo de recuerdos florales poco vívidos.
Mein Gott, la tonta soy yo,
Mein Gott, no entenderte, aceptarte,
y MEIN GOTT, falacias que no han de interesarte.
Nuestra osada similitud pierde la lógica que nunca tuvo
y se va a la mierda por algo que simplemente, NO SÉ.
11 am / 13•05•2010!






1 comentario:
Creo que esa palabra se me quedará grabada en el subconsciente para toda la eternidad.
Mein Gott.
A veces digo "mein gott" en otros idiomas.
Hoy no.
Saludos.
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